Seguimos con la racha de conciertos y esta vez le tocaba al turno a una de las sensaciones de esta temporada con Lady Dottie & The Diamonds. Ya os hablé de ellos en la reseña de su único disco hasta la fecha y sólo quedaba verlos en escena para averiguar el potencial que desprendían.La verdad es que cuando me enteré hace unos meses que esta gente nos iban a visitar y enmarcar dentro del programa del Festival de Cine de Gijón, me temí lo peor. No por ellos, sino por todo lo que rodea un concierto que se celebra en dichas fechas. Ya se sabe, concierto gratis, se cuela todo tipo de gente que no tiene ni pajolera idea de quienes están actuando, horario intempestivo, gente ya muy cocida a esas horas de la noche y por supuesto una sala a reventar (¿800 personas tal vez?). A buen seguro que esta peña actúan en otras fechas y no llegan a congregar a más de 50 personas. Así las cosas, tampoco quise desaprovechar la oportunidad de verlos, ¡qué diablos! Allí tenía que estar para que esta señora y los excelentes músicos que la rodean me golpearan con su buen hacer.
Eran las dos de la madrugada cuando salieron a escena y desde el primer instante ya me contagiaron con su propuesta llena de buenas vibraciones en forma de rhythm & blues y soul. La gente de color lleva el ritmo en la sangre y Lady Dottie no es ajena a todo eso. Sabe transmitir perfectamente toda es energía y marcha que llevan sus interpretaciones. Te contagia, empieces a remover los pies y acabas bailando inevitablemente. La banda que le acompaña es un seguro de vida, destacando el guitarrista de los Dirty Sweet, Nathan Beale, al igual que el teclista, Joel Guevara, que se marcó unos solos de armónica que me hicieron disfrutar de lo lindo.Repasaron su primer trabajo con zarpazos como “I ain’t mad at ya” que sonó como un obús, “Come along together o “Livin’ it up”. Cayeron también versiones como “Mystery Train” de Elvis, o “Walkin’ the dog”, “Honest I do”, "Shake your moneymaker", “Hi-Heel sneakers” y algún otro clásico del blues. Una pena que no hiciera acto de presencia su interpretación del “Mother” de Danzig. Otra vez será. Por si alguna duda quedaba, la disiparon con creces. Esperemos que vuelvan pronto por estos lares en un marco distinto y con un público mucho más real y auténtico.
