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jueves, 19 de marzo de 2015

ANDREW WOOD: 25th Anniversary


Hoy se cumple el 25 aniversario de la muerte de Andrew Wood, el que fuera cantante de dos bandas esenciales de la escena de Seattle como fueron Malfunkshun y sobre todo Mother Love Bone.

El 19 de marzo de 1990, y después de estar tres días en coma por una maldita sobredosis de heroína, se iba de este mundo un talentoso e irrepetible artista que con apenas 24 años en su haber y nos dejaba una joyaca de disco como “Apple”. Un trabajo que me sigue pareciendo, un cuarto de siglo después de su edición, toda una obra maestra a la altura de los “Ten”, “Dirt” o “Badmotorfinger” de aquella irrepetible época que muchos de nosotros vivimos con tanta pasión e interés.

Muchas veces he pensado lo que pudo haber sido Mother Love Bone sin ese fatídico suceso. Potencial, talento y calidad tenían de sobra, amén de la personalidad de su cantante para tener a la comunidad rockera a sus pies. Al final, la gloria y el reconocimiento se la llevaron Pearl Jam, pero es de justicia ponerlos donde se merecen porque sin ellos la escena de Seatlle no hubiera sido igual.

Recordamos pues hoy la figura de toda una rockstar como Andrew Wood rescatando uno de los temas más sobrecogedores que se pudieron escuchar en esa inolvidable década como es “Man of Golden words”. La letra de esta canción siempre me ha parecido sublime y seguro que muchos de nosotros nos sentimos plenamente identificados con ella.


Wanna show you something like
The joy inside my heart
Seems I've been living in the temple of the dog
Where would I live, if I were a man of golden words?
And would I live, at all?
Words and music, my only tools
Communication

And on her arrival, I will set free the birds
It's a pretty time of year, when the mountains sing out loud
Tell me, Mr. Golden Words, how's about the world?
Tell me can you tell me at all? yeah
Words and music, my only tools
Communication
Let's fall in love with music
The driving force of our livings
The only international language
Divine glory, the expression
The knees bow, the tongue confesses
The lord of lords, the king of kings
The king of kings

Words and music - my only tools
Communication

lunes, 1 de febrero de 2010

MOTHER LOVE BONE: "Apple" (1990)

Siempre me hago la misma pregunta al escuchar un disco como este. ¿Hubieran sido tan grandes como Pearl Jam sin la muerte tan prematura de Andrew Wood? Nunca lo sabremos y sólo lo podremos imaginar en nuestros pensamientos.
Lo cierto es que Mother Love Bone firmaron con su único disco, sin contar ese EP llamado “Shine”, una de las obras capitales de los años 90 y que sigue sonando tan fresco como el primer día. De hecho, con el paso del tiempo suena incluso más clásico que el propio “Ten” de Pearl Jam. Os preguntaréis qué me ha llevado a decir tal osadía. Pues, es sinceramente lo que pienso y que conste que no tengo nada en contra de Pearl jam. Sus primeras obras son joyas, y aunque éstos ya no sean el centro de mi vida musicalmente hablando por culpa de sus últimos lanzamientos, los sigo respetando.
Volvamos a este fantástico “Apple” que volví a desempolvar esta tarde y que me ha vuelto a poner los pelos de punta como antaño. De hecho, pienso que este disco sigue sonando tan bien porque no envejece y para nada suena a todas aquellas bandas de Seattle que nos maravillaron. Esto es mucho más clásico predominando el sonido hard rock con toques de glam, gracias sobre todo a la figura de Wood que idolatraba a gente como T.Rex o Freddy Mercury.

Pero, lo que realmente me sigue impresionando de esta obra es el dramatismo que impera en ciertas canciones del disco y que me dejan anonadado cada vez que las escucho. Da la impresión que el propio Wood era consciente de un final trágico y prematuro en su vida. Escuchar canciones como “Bone china”, “Stargarzer”, “Gentle groove” o sobre todo “Man of golden Words” no pueden hacer más que encoger tu corazón. Aquí radica la grandeza de este trabajo, a parte de las sensacionales melodías y las letras que son pura poesía.
Los temas más cañeros no podían faltar y completan este sensacional producto. Claros ejemplos son esos maravillosos “Stardog champion”, “Holly Roller” o “Stardog Champion”. Y podríamos acabar con la épica “Crowns of thorns” que cerraba de manera antológica este álbum y que parece haber pasado injustamente a un segundo plano para mucho melómanos que aman al rock. Es de justicia volver a poner este disco en lo más alto de aquella época y rescatarlo a menudo para deleitar nuestros oídos.