Mike Ness es un tipo que se lo toma con tranquilidad a la hora de sacar discos. Pasan los años y nada parece enturbiarle a la hora de editar material con su banda Social Distortion, y este flamante “Hard times & nursery rhymes” no iba a ser menos. Siempre ha sido así y a nadie le tiene porque coger por sorpresa esas ausencias tan largas en el tiempo.Por lo tanto, siete años de inactividad discográfica en el seno de la banda californiana es un hecho normal que a la vez acentúa las expectativas de sus seguidores, hambrientos de nuevos himnos que meterse en sus oídos. Las expectativas eran pues muy grandes ante esta nueva colección de canciones y después de varias escuchas puedo afirmar que estamos nuevamente ante un gran trabajo de los californianos.
Lo que primero destacaría es que el rumbo que ha tomado la banda es mucho menos punk que sus anteriores trabajos. Se percibe madurez y más sosiego en detrimento de esa mala uva que caracterizaba las composiciones de Ness. Se nota que nuestro querido héroe roza casi el medio siglo, es un padre feliz, la vida le sonríe después de pasar un infierno y ya no tiene ganas de sacar toda la furia que llevaba dentro de sí. Todo eso no tiene por qué ser malo si se mantiene actitud, coherencia y un nivel compositivo que sigue rayando a un gran nivel.
Quizás a más de uno le sorprenderá escuchar canciones clásicas con claras influencias de los Stones como “California (Hustle and flow), un medio tiempo como “Bakerfield” o coros femeninos y piano omnipresente en “Can’t take it with you”; pero estamos en el 2011 y Social Distortion es hoy una banda que evoluciona y no se queda estancada en las mismas fórmulas de siempre. Quieren ser una banda de rock’n’roll con todas las de la ley y a fe que lo consiguen. A parte de eso, estoy totalmente entregado a maravillas como “Alone and forsaken” de su querido Hank Williams, “Diamond in the rough” o la intro instrumental “Road zombie” que suena atronadora.
Lo han vuelto a hacer y sólo queda quitarse el sombrero ante Ness y los suyos.

