Santo Dios, cada vez que recurro al “Overkill” de Motörhead, las pulsaciones de mi corazón se revolucionan a mil por hora y me vuelve muy, muy bruto, en el mejor sentido de la palabra, je,je. Eso fue justo lo que me pasó al volver a pincharlo ayer por la tarde. Es inevitable ponerte a saltar como un loco por casa dejándote llevar por la avalancha de decibelios que rellenan este fantástico álbum aparecido en el año 1979. ¡No hay mejor gimnasia, camaradas!
Si de algo podían presumir estos forajidos capitaneados por Lemmy, es que pocas bandas competían con ellos a la hora de tocar tan salvajemente. Da la impresión que al oír los 10 temas, estos tipos golpeaban sus instrumentos con una fuerza y una mala leche sin igual y pocas veces vistas hasta la fecha. Incluso crees que las cuerdas del bajo de Lemmy se van a romper en cualquier momento, la batería de Phil “animal” Taylor quedará destrozada en mil pedazos con la pegadas y las hostias que le metía y el bueno de Eddie “fast” Clarke acabará desgastando el mástil de su guitarra con riffs tan bestialmente ejecutados. Total, un conjunto en forma de power-trío, perfecto para dinamitar cualquier fiesta de gafapastas o llena de brit-poperos!!
En lo musical, no había muchos secretos que guardar bajo llave. Las influencias del punk y el rock’n’roll más primitivo se fundían bajo un sonido propio con la presencia y la voz inconfundible de Mr. Kilmister alias Lemmy. La verdad es que nunca entendí como mucha gente etiquetó esta banda como heavy metal, pero allá ellos. Como dice el bueno de Lemmy justo antes de empezar sus bolos: “We’re Motörhead and we play Rock’n’Roll”. ¡Nunca mejor dicho!
Y vaya que si lo tocaban en este discazo. La demostración es apabullante ya sea con “Limb from limb”, “Stay clean”, “I won’t pay your Price”, “Damage case” o pasando por el signo del horóscopo que me une a Lemmy como es “Capricorn”. Un trallazo tras otro, sin respiro y dejándote sin aliento. Aquí no hay espacio para baladitas o medios tiempos sino simplemente para algo tan básico y esencial en el rock como la fiereza, la agresividad y la mala leche.
Dejo para el final, cuatro joyas que me vuelven literalmente loco como son la implacable “I’ll be your sister”; la vibrante “Tear ya down”; “Overkill”, convertido en un clásico inmortal que nunca puede fallar en sus bolos, y por supuesto la canción que me vuela la cabeza cada vez que la escucho como es “No class", que te deja unas agujetas al día siguiente que no veas de tanto saltar. Me gustaría resaltar también en la versión CD remasterizada, un tema que siempre me encantó como “Too late too late” que no era más que una cara B pero que se merecía también su lugar en este pedazo de dinamita como es Overkill. No me extraña que Metallica la recuperasen para completar un single. ¡Todo un acierto por parte de Hetfield y Ullrich!
Dejo para el final, cuatro joyas que me vuelven literalmente loco como son la implacable “I’ll be your sister”; la vibrante “Tear ya down”; “Overkill”, convertido en un clásico inmortal que nunca puede fallar en sus bolos, y por supuesto la canción que me vuela la cabeza cada vez que la escucho como es “No class", que te deja unas agujetas al día siguiente que no veas de tanto saltar. Me gustaría resaltar también en la versión CD remasterizada, un tema que siempre me encantó como “Too late too late” que no era más que una cara B pero que se merecía también su lugar en este pedazo de dinamita como es Overkill. No me extraña que Metallica la recuperasen para completar un single. ¡Todo un acierto por parte de Hetfield y Ullrich!
Si algún día os sentís con la moral bajo cero o con ganas de poner la quinta marcha, no hay mejor medicina que este enérgico y demoledor “Overkill” de Motörhead. Seguro que todo cambiará a mejor!!




