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martes, 12 de febrero de 2013

MOTÖRHEAD: "Overkill" (1979)


Santo Dios, cada vez que recurro al “Overkill” de Motörhead, las pulsaciones de mi corazón se revolucionan a mil por hora y me vuelve muy, muy bruto, en el mejor sentido de la palabra, je,je. Eso fue justo lo que me pasó al volver a pincharlo ayer por la tarde. Es inevitable ponerte a saltar como un loco por casa dejándote llevar por la avalancha de decibelios que rellenan este fantástico álbum aparecido en el año 1979. ¡No hay mejor gimnasia, camaradas!

Si de algo podían presumir estos forajidos capitaneados por Lemmy, es que pocas bandas competían con ellos a la hora de tocar tan salvajemente. Da la impresión que al oír los 10 temas, estos tipos golpeaban sus instrumentos con una fuerza y una  mala leche sin igual y pocas veces vistas hasta la fecha. Incluso crees que las cuerdas del bajo de Lemmy se van a romper en cualquier momento, la batería de Phil “animal” Taylor quedará destrozada en mil pedazos con la pegadas y las hostias que le metía y el bueno de Eddie “fast” Clarke acabará desgastando el mástil de su guitarra con riffs tan bestialmente ejecutados. Total, un conjunto en forma de power-trío, perfecto para dinamitar cualquier fiesta de gafapastas o llena de brit-poperos!!

En lo musical, no había muchos secretos que guardar bajo llave. Las influencias del punk y el rock’n’roll más primitivo se fundían bajo un sonido propio con la presencia y la voz inconfundible de Mr. Kilmister alias Lemmy. La verdad es que nunca entendí como mucha gente etiquetó esta banda como heavy metal, pero allá ellos. Como dice el bueno de Lemmy justo antes de empezar sus bolos: “We’re Motörhead and we play Rock’n’Roll”. ¡Nunca mejor dicho!


Y vaya que si lo tocaban en este discazo. La demostración es apabullante ya sea con “Limb from limb”, “Stay clean”, “I won’t pay your Price”, “Damage case” o pasando por el signo del horóscopo que me une a Lemmy como es “Capricorn”. Un trallazo tras otro, sin respiro y dejándote sin aliento. Aquí no hay espacio para baladitas o medios tiempos sino simplemente para algo tan básico y esencial en el rock como la fiereza, la agresividad y la mala leche.

Dejo para el final, cuatro joyas que me vuelven literalmente loco como son la implacable  “I’ll be your sister”; la vibrante “Tear ya down”; “Overkill”, convertido en un clásico inmortal que nunca puede fallar en sus bolos, y por supuesto la canción que me vuela la cabeza cada vez que la escucho como es “No class", que te deja unas agujetas al día siguiente que no veas de tanto saltar. Me gustaría resaltar también en la versión CD remasterizada, un tema que siempre me encantó como “Too late too late” que no era más que una cara B pero que se merecía también su lugar en este pedazo de dinamita como es Overkill. No me extraña que Metallica la recuperasen para completar un single. ¡Todo un acierto por parte de Hetfield y Ullrich!

Si algún día os sentís con la moral bajo cero o con ganas de poner la quinta marcha, no hay mejor medicina que este enérgico y demoledor “Overkill” de Motörhead. Seguro que todo cambiará a mejor!!

jueves, 31 de mayo de 2012

MOTÖRHEAD: "Another perfect day" (1983)


Me apetece hoy rescatar uno de los álbumes más infravalorados y controvertido de la discografía de Motörhead como es “Another perfect day”, injustamente dilapidado en su día por los propios fans de la banda. Un caso atípico e inmerecido y que no deja de dejarme perplejo con el paso del tiempo, pues lo que tenemos entre manos aquí es un pedazo de disco como una catedral de grande.

En efecto, este álbum supuso el primer lanzamiento sin uno de sus miembros originales como era Eddie “fast” Clarke, toda una bestia a las seis cuerdas y que era el perfecto complemento de apoyo para Lemmy y Phil “animal” Taylor y asentar el sonido en una de las bandas más salvajes que parió el rock’n’roll.

A la hora de buscar un sustituto para el bueno de Eddie, la banda se decantó por un viejo conocido como es Brian “Robbo” Robertson, presente en varios de los grandes clásicos de otra formación legendaria como Thin Lizzy, pero el carácter de nuestro querido escocés (y no irlandés como pueden pensar muchos) no sentó muy bien que digamos a la parroquia ni en el seno de la propia banda. Según la mayoría, su estilo mucho más clásico y puro no encajaba con las coordenadas musicales de Lemmy y Cia. Para colmo, el propio “Robbo”, no estaba muy por la labor de tocar temas clásicos de la era Eddie “fast” Clarke , lo que no ayudaba mucho a que reinara el buen rollo con sus compañeros. A todo eso le sumamos que el disco no vendió lo que se esperaba y, como consecuencia del asunto, se produjo la inevitable marcha del carismático guitarrista después de estar un año en Motörhead.



El caso es que este disco me parece cojonudo y es una pena que esta corta historia entre “Robbo” y el binomio Lemmy & Taylor no se prolongara un poco más en el tiempo porque seguro hubiéramos tenido una serie de trabajos de un nivel altísimo. Sigo escuchando a día de hoy temazos como la bestial “Back at the Funny Farm”, el single “shine”, “Dancing in your grave” o dos de mis favoritas de toda la carrera de Motörhead como son la bluesy “One track mind” o el endiablado ritmo presente en “Marching off the war”, y me muero del gusto.

No cabe duda que Robbo le daba un toque personal a todas esas canciones mucho más atmosféricas y melódicas, sonando mucho menos sucias y furiosas en comparación a lo hecho anteriormente, pero no me parece que se pueda tachar esta material como inapropiado para una banda como Motörhead como he leído en algún sitio. Los temas aquí presentes no han perdido ni un ápice de fuerza después de tres décadas y no desencajan para nada al lado de clásicos como “Overkill” o “Ace of spades”, sus discos más representativos, y eso ya es todo un logro.

En mi próximo viaje a Irlanda en tan sólo unos días, tendré la oportunidad de asistir a un bolo de Brian Robertson, como invitado de un bluesman local llamado Eamonn McCormack, en una sala muy pequeña llamada Wheelan’s, y a buen seguro que si se presenta la oportunidad le daré este “Anothe perfect day” para que me lo firme. Sería curioso comprobar su cara a la hora de poner su firma ante este pedazo de obra que defenderé siempre por todo lo alto.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

LEMMY & METALLICA: reencuentro en Nashville!!

Metallica y Lemmy Kilminster se han vuelto a ver las caras el pasado lunes en el Sommet Center de Nashville. No es la primera vez que sucede tal acontecimiento. Recuerdo hace unos años, concretamente en el año 1995, Metallica tocaron en el famoso Whiskey A Go-Go durante la celebración del 50 anniversario del veterano cantante de Motörhead. Esa noche la banda californiana se hizo pasar con el nombre de The Lemmy's y cayeron clásicos como "Overkill", "We're the road crew" cantada por Jason Newsted o "Too late too late", en el abarrotado club de Sunset Strip y con el propio James Hetfield disfrazado de ¡¡Lemmy!!. Un buen obsequio para sus fans de aquel encuentro fue la edición muy limitada del single "Hero of the day" donde venían cuatro canciones de los ensayos que hicieron en los Plant Studios de Sausalito y un sensacional libreto desplegable con una foto conjunta de nuestros héroes.
Este lunes le toco el turno a "Damage case" y "Too late too late", esta última que tocaron cuando los vi este verano en Madrid. A buen seguro que maestro y discípulos se lo pasaron pipa encima del escenario.