Ha tardado el amigo Keifer en sacar material desde aquel
lejano 1994, si no me falla la memoria. Demasiado tiempo para sus sufridos
seguidores que ansiaban como el comer escuchar canciones nuevas de su puño y
letra, pero 19 años más tarde aquí lo tenemos, saldando cuentas con su primer
álbum en solitario que lleva el significativo título “The way life goes”.
¿Ha merecido la pena tanta espera? Difícil pregunta
cuando apenas llevo escuchado el disco media docena de veces. Tal vez me
precipite un poco a la hora de hacerle una reseña, pero es inevitable que
escriba mis primeras impresiones sobre un tipo al cual escuché infinidad de
veces con Cinderella en obras tan perfectas como “Heartbreak Station” y “Long
cold Winter”.
Casi dos décadas de espera son una barbaridad, demasiado
tiempo para un artista que vive del rock, pero Keifer merece un voto de
confianza y mis ansias por escuchar esta nueva colección de canciones era tal
que no me resistí al ver el primer enlace que me ofreció la red hace unos días.
Con seis escuchas ya puedo decir que el disco me ha
encantado. No creo que vaya a superar ni de coña lo que ha hecho en el pasado,
pero es inevitable que te enganche desde el primer momento porque la esencia
sigue intacta. Lo veo como un hermano pequeño y una especie de continuación que podría
complementar perfectamente a ese “Heartbreak station”. Es como si el propio
Keifer se hubiera parado en el año 91 dejando atrás un pequeño paréntesis y
siguiese el curso musical a su manera y sin la ayuda de su banda de toda la
vida.
El resultado de este nuevo producto es satisfactorio como
comenté más arriba. La amalgama de sonidos sigue siendo muy variada y va desde
el rock, al hard, folk, blues y hasta el country, todo capeado bajo una
producción muy cuidada. No creo precipitarme al afirmar que este disco tiene
recorrido por delante, ya que los matices que se presentan hacen que suba de
nivel a cada escucha. Se nota que Keifer se lo ha currado a conciencia y la
prueba es que ha tardado 10 años en gestar esta colección de canciones que en
su mayoría no decepcionará a sus más fieles fans.
Hasta ahora, me están ganando temazos como la acedeciana
“Solid ground”, ”Fool’s Paradise”, la fuerza rockera de “Babylon”, “The flower
song”, “Ask me yesterday”, la balada “Thick
& thin” o ese inicio muy Queen en “You showed me”, que a buen seguro seguirán subiendo en mi
lista de favoritos a lo largo de las próximas semanas. Por el contrario me
sobran pasteladas totalmente innecesarias como “A different light” o cosas
estériles presentes en “Welcome to my mind”, que hubieran estado mejor fuera de
este proyecto.
Grata noticia tener a este hombre de vuelta y más con una
obra que sube enteros en cada audición. Welcome back, Mr. Keifer!


