Segundo trabajo para el ex Drive By Truckers, Jason Isbell y su banda de acompañamiento 400 Unit. El álbum acaba de editarse estos días y sigue en la onda de su excelente “Sirens of the ditch”, aunque tal vez sea más melancólico, pausado e introspectivo debido su ruptura matrimonial con Shonna Tucker.Si por algo destaca este joven músico de Alabama, a parte de ser un gran guitarrista, es la facilidad que tiene para componer excelentes canciones a base de melodías y gran dosis de sentimiento. Se nota que ha mamado la buena música desde pequeño, lo demostró con creces en los Truckers, en su primer disco en solitario y sigue por la misma senda en este nuevo trabajo. Nada que objetar en ese sentido.
Tal vez este disco sea inferior a su primer obra pero estoy seguro que ganará con las escuchas porque las canciones están llenas de matices y van cobrando fuerza en tu interior.
La inicial “The seven-Mile Island”, la delicada pieza “Sunstroke”, la profunda ”Cigarettes and wine”, la rockera “Good” o el puro soul “No choice in the matter” son por ahora mis favoritas, pero todo el disco está a un buen nivel y es perfecto para escucharlo relajado en casita cerrando los ojos y dejándote llevar por esos bellos pasajes musicales ideados por Jason y su banda. Música real, honesta y sin ánimo de arrasar listas, cosa que agradezco enormemente. Espero verle pronto por nuestro país ya que guardo un grato recuerdo de su bolo el año pasado. Es joven, tiene talento y un futuro prometedor por delante. Allí es nada.
