En plena lectura de “los trapos sucios” de Mötley Crüe, me he acordado de este excelente trabajo editado hace unos lustros. Este es el disco donde Nikki Sixx se fijó en un cantante con una voz poderosa par reemplazar a Vince Neil en el seno de Mötley Crüey y que se hacía llamar John Corabi. El nombre de la banda igual no os suena mucho pero tiene un disco que es una auténtica delicia para los amantes del hard rock clásico y se hicieron llamar: The Scream.Este fue su único disco oficial antes de desaparecer por completo de la faz de la tierra como otras tantas bandas del mismo género por aquellos años. Llegaron a grabar un nuevo disco ya sin Corabi y con otro cantante al frente, pero la casa de discos les echó antes de publicar nada, con tanta avalancha grunge dominando el mundo.
The Scream se formaron a finales de los 80 en L.A y grabaron este “Let it scream” con ¡¡Eddie Kramer!! Sí, sí, el productor del mismísimo Jimi Hendrix para Hollywood Records. Es un disco de hard rock clásico al más puro estilo Aerosmith y que recuerdan bastante a Cinderella. Poco tenían que ver con la escena más glam, lo de ellos era puro y auténtico hard rock, sin más.
Hubieran merecido un mejor destino y vender mucho más porque material para ello tenían en este poderoso artefacto, con temazos del calibre de “Catch me if you fall”, himnos hard rockeros como “Outlaw”, un auténtico pepinazo como “Every inch a woman”, el medio tiempo con fantásticos coros “You’re all I need” donde colabora Ray Gillen de Badlands, la acústica “Never loved her anyway” y eso sin contar esos dos soberbios singles que son “Father, mother, son” y “Man on the moon”.
Un discazo en toda regla que a menudo vuelvo a poner en mi reproductor CD y que no suena desfasado a pesar de haberse editado hace casi 20 años. John Corabi nunca llegó a cantar mejor como en este poderoso “Let it Scream”. Un disco que para mi gusto es infinitamente superior a lo que grabó con Mötley Crüe y Union años más tarde.