Hace años que ando bastante desconectado del planeta Seattle con todas esas bandas que fueron de tal importancia en mi vida a principios de los 90. Todo tiene su auge y su caída y después de machacar tantísimo a Soundgarden, Pearl Jam, AIC o Screaming Trees, he de confesar que todos estos grupos ya no hacen parte de mi menú musical. Pasan larguísimas temporadas y es difícil que algunos de esos discos vuelvan a reinar en mi hogar.Esta tarde he hecho una pequeña excepción con este proyecto que se llamó en su día Mad Season donde participaban el añorado Layne Staley, Mike McCready, Barrett Martin y John Baker Saunders, fallecido años más tarde de editarse este CD de una sobredosis de heroína.
Tal vez porque tenía la vena un tanto melancólica, ha vuelto a caer este disco lleno de sinceridad donde la emotividad y la profundidad de canciones como “River of deceit”, “Wake up”, “X-Ray mind” o el marcado blues que es “Artificial red”, son a todas luces incuestionables. La presencia del gran Mark Lanegan era otro de los grandes alicientes de este proyecto al poner su pequeño granito de arena en labores compositivas y su personalísima voz en “Long gone day” y “I’m above”, dos joyas que valen de por sí la compra de este álbum. Y por supuesto, no me puedo olvidar de “November Hotel”, una instrumental que corta el aliento donde el bueno de McCready demostraba con creces que en aquellos años tenía los dedos llenos de talento y magia.
Un disco que respira tranquilidad, pureza y sosiego pero a la vez desprende tanta tristeza en su música y en sus textos que cuesta volver a sacarlo de su cajita. Hoy ha vuelto a suceder pero no sé cuánto tardará en tomar el camino del reproductor una vez más.