Parece que fue ayer pero en realidad ya han pasado 11 años desde que estos cafres debutaron con ese incendiario “Let them eat the pussy” allá por el año 98. Desde entonces se han forjado una excelente discografía a base de rock’n’roll sucio, sudoroso y acelerado con claras influencias a sus admirados AC/DC, Ted Nugent y Motörhead sin descuidar sus raíces sureñas. Un mezcla explosiva que sigue patente en su quinto trabajo llamado “From hell to Texas”, bajo la producción del famosísimo Daniel Rey.Lo que tenemos entre manos sigue siendo una banda que se muestra increíblemente sólida y capaz de pasar del hard rock al boggie o el punk sin perder su personalidad. Las guitarras siguen rugiendo y sonando a todo trapo a cargo de Ruyter, y su marido Blaine vocifera como siempre con su destrozada garganta pasada por el alcohol y nicotina.
Las canciones están cargadas de mala hostia y plagadas de referencias a la bebida, el sexo y el Rock’n’roll, of course!! A estas alturas no les vamos a pedir a este encantador matrimonio hablar de las pirámides de Egipto o a la susodicha crisis que asola nuestro mundo. A destacar entre tanto decibelio eléctrico, el cachondo “Lazy Jesus” con una base bluesy muy notable, con armónica de acompañamiento, y ese festivo “Why why” que le dan un toque más marchoso a sus composiciones.
Quizás no sea su mejor trabajo, pero siguen en la brecha y seguro que en directo serán un perfecto complemento para Supersuckers en su próxima gira por nuestro país.
