
Sus tres primeras obras llamadas,” Moxy”, “Moxy II”y “Ridin’ high”, se me antojan como imprescindibles dentro del género y sólo tengo palabras positivas hacía ellas. Para hablar de esta peña, dudé en hacer una entrada sobre su primer disco, que llevaba la inestimable ayuda en la guitarra de un coloso como Tommy Bolin en varios cortes, o ir directamente a por el “Ridin’ high”, que es mi álbum favorito de la banda y toda una demostración de cómo hacer hard-rock enérgico, musculoso y sin florituras. Al final no me pude resistir y cayó este pedazo de dinamita llamado “Ridin’ high”, que sigue sonando tan cañón como el primer día y que lo descubrí en uno de los tantos blogs de descarga que afloran por la web.
Y es que es muy difícil resistirse ante la oleada de decibelios que desprenden cada uno de los temas que conforman este pedazo de álbum. Los apasionados de Led Zep, Humble Pie, Ted Nugent o Aerosmith, se sentirán plenamente satisfechos con lo que suena en este artefacto lleno de buenísimas melodías, solos de guitarras vibrantes a cargo de Earl Johnson y la voz de Buzz Shearman que arropa a las mil maravillas los nueve temas que conforman este disco.
Perlas del mejor rock duro como “Rock baby”, “I’ll set you on fire”, “Nothin’ comes easy” o “Riding high”, os harán mover el esqueleto a base de bien. El resto suena igual de potente y sólo dejan un margen de respiro al medio tiempo “Another time another place”, que suena celestial al lado de las otras canciones llenas de riffs robustos e intensos.
No os podéis negar a escucharlo si todavía no hace parte de vuestras vidas. ¡Tremendo!