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martes, 22 de julio de 2014

URIAH HEEP: "July morning" (1971)


Classic song #42:
URIAH HEEP: "July morning" (1971)

Preciosa mañana de julio. El sol brilla en todo su esplendor y no se me ocurre nada mejor que recuperar esta obra de arte llamada "July morning", antes de tostarme al sol y darme un buen chapuzón en las aguas de Cantábrico.

Uriah Heep siempre estuvieron a la sombra de los grandes títanes del rock duro británico como Sabbath, Led Zep y Purple, pero firmaron una buena seríe de temas a lo largo de su carrera que son para enmarcar de la grandeza que desprenden. Este "July morning" es bajo mi punto de vista su composición más lograda y completa. Vamos, que lo coloco sin dudarlo como mi tema favorito de la banda.Toda una masterpiece llena de épica y magia que nada tiene que envidiar a un "Child in time" o "Stairway to heaven".

Dadle al click, cerrad los ojos y disfrutad con estos diez minutos de éxtasis. Simplemente SUBLIME.


There I was on a July morning
Looking for love
with the strength
of a new day dawning the beautiful sun

At the sound
of the first bird singing
I was leaving for home
with the storm
and the night behind me
and a road of my own
with the day came the resolution
I'll be looking for you
la la la la......

I was looking for love
In the strangest places
wasn't a Stone.

That I left unturned
Must have tried more
Than a thousand faces
But not one was away
of the fire that burned

In my heart,in my mind,in my soul
la la la la.....

There I was on a July morning
I was looking for love
with the strength,
of a new day dawning
and the beautiful sound

And at the sound
of the first bird singing
I was leaving for home
with the storm
and the night behind me
Yeah and the road of my own


jueves, 16 de mayo de 2013

URIAH HEEP: "Look at yourself" (1971)


Las cosas no son siempre como se planean. En este 2013, mi intención era meterme a fondo con la carrera discográfica de James Brown. Hasta llegar el mes de marzo todo iba sobre ruedas. Estaba disfrutando de lo lindo con álbumes como “Night train”, “Try me”, “Mr Dynamite excitment” o “Out of sight”, pero de repente me desvié radicalmente a otra asignatura pendiente llamada Uriah Heep, que llevaba años posponiendo sin ninguna justificación aparente, y dejé de al lado al gran The Godfather of Soul.

Muchos me diréis, ¿cómo es posible que no haya todavía profundizado en esta banda a lo largo de mi vida? Pues la verdad es difícil de explicar, teniendo en cuenta que soy un fan a muerte de Led Zep, Black Sabbath o Deep Purple, que van en una onda muy parecida a ellos. Incluso un lector de este blog (no recuerdo quien era el que me insistía tanto) me aconsejaba escuchar los discos detenidamente de esta banda sin más dilaciones.

Finalmente, y después de tantos y tantos años, Uriah Heep ya hacen parte de mi vida musical. Ha costado, pero al final ya puedo comentar la carrera de esta legendaria banda hasta llegar a “High and mighty”, el último álbum de la era David Byron. Por cierto, aún no empecé con su sucesor en el cargo , el ex Lucifer’s friend John Lawton, así que si alguien me puede recomendar algún disco en concreto será bien recibido en la sección de comentarios.


Centrándonos en el periodo clásico de esta banda que va desde el 70 al 76 hay mucha tela que cortar. La verdad es que me llevé un grata sorpresa con discos de altísimo nivel como “The magician’s birthday” o  “Sweet freedom”, pero por encima de todo hay dos que se llevan la palma y que me vuelven literalmente loco como “Demons and wizards” (considerado por muchos su obra cumbre) y “Look at yourself”. Este último me parece espléndido y es sin duda el que más escuché durante este período dedicado a Uriah Heep.

Desde el primer momento ya sabía que lo que tenía en mis oídos era un álbum peculiar y con materia de primerísima categoría. Un perfecto equilibrio entre el hard rock clásico de aquella época y las dosis necesarias de progresivo, traducido en temazos como la oscura “Shadows of grief”, “Love machine”, “Look at yourself” y especialmente en una canción épica que equivale a otras discografías enteras como es “July Morning”, donde Manfred Mann dejaba su huella en el órgano con un final de bellísima intensidad.

Total, este “Look at yourself” es una obra magna sin discusión y que a buen seguro seguiré disfrutando cuando la ocasión lo requiera. En este punto, un dilema se me presenta: seguir con Uriah Heep con Lawton al frente o bien retomar la senda musical de Mr. James Brown. En unos días decido y salgo de dudas.