
Acabo de llegar, estoy en una nube y no es para menos. Un show a cargo de Spike y los suyos siempre es sinónimo de buen rollo y fiesta rockenrola. Una apuesta segura que nunca decepciona. Te mantiene vivo y lleno de energía durante todo el bolo. Este sábado en Gijón no iba a ser menos y estos ingleses que ya llevan veinte años en el negocio nos han ofrecido justo lo que nos esperábamos de ellos. Estos tíos viven por y para sus shows, disfrutan, se lo pasan de cine encima de un escenario, decir lo contrario sería negar la evidencia.
Una nueva gira por este país presentando un nuevo trabajo en formato acústico llamado “Halfpenny dancer” fue la excusa perfecta para volver a verlos y por mí cómo si se vienen cada año por estos lares.
Con una puntualidad británica, apareció a las nueve de la noche el bueno de Spike impecablemente vestido con americana y su inseparable pañuelo en la cabeza gritando con voz muy alta: “We’re the Quireboys…this is only ROCK’N’ROLL” y puedo dar fe que son rock’n’roll de los pies a la cabeza.

Precedido de una pequeña introducción, atacaron con “Don’t bit the bite” y no pararon de rockear durante hora y media hora que duró el show. Sin descanso nos fueron apabullando con clásicos de su repertorio como “Seven o’clock”, “Long time comin’”, “Hey you” o “Take me home”. A destacar un “Whipping boy” que sonó de muerte y que fue de lo mejor de la velada. En los bises no podía faltar un “Sex party” coreado como no por todo el personal presente y se agradece que se acordaran de unos de sus primeros temas como “Mayfair” que sonó como un cañon. Realmente es imposible no salir satisfecho cuando la banda toca al completo y digo bien al completo su fantástico “A bit of what you fancy” que cumple 20 años y que sirvió de homenaje durante todo el bolo
Señores, da gusto comprobar y ver como una banda como Quireboys siguen en la brecha durante todos estos años manteniéndose en tan buena forma y rockeando duro. Mención especial a esa bestia escénica que es Spike. ¡Dios, este hombre debería de estar llenando pabellones con la gente rendida a sus pies! Pocos frontmans se me ocurren a día de hoy que le puedan hacer sombra a este elemento: voz, tablas, imagen, presencia…lo tiene todo el muy cabrón!!
Poco antes de irse Spike, nos gritó a todos los presentes “KEEP THE ROCK ALIVE” y a buen seguro que con bandas como The Quireboys seguiremos confiando en que así sea.
Bueno, se hace tarde y mañana toca viaje. Warren Haynes y la Mula nos espera en Madrid. Espero volver con una sonrisa en la boca y contaros como fue la noche en la Heineken.