Con algo más de una hora de retraso, saltaron SCOTS al escenario de la sala Acapulco de Gijón medio vacía. Parece cada vez más una constante el retraso excesivo de los conciertos por estos lares. ¿Es tan difícil ser puntual o es la Champions más importante que el propio bolo? Anyway…era la segunda visita de esta banda de Carolina del norte. Su anterior bolo en tierras asturianas fue en el año 2002 y me los perdí por culpa de un viaje a los States y esta era la ocasión perfecta para verlos en directo.Rick Miller con pinta de turista yankee y Mary Huff con su peinado estrafalario y un look muy sixties como no podía ser de otra manera, fueron calentando a base de su cocktail musical compuesto por surf, rockabilly, country y rock’n’roll fifties el ambiente muy frío de ayer noche. A la peña le costó entrar en la fiesta que quería organizar este simpático binomio pero poco a poco, sobre todo en los bises, la cosa se fue animando un poco cuando invitaron a algún asistente a bailar en el escenario y cuando repartieron su famoso “Fried Chicken”.
Sonaron sus tema más conocidos como “Banana pudding”, “Voodoo cadillac” o “69’ el camino”, mezclado con algún clásico como “Funnel of love”, cantada por Mary, o “Live’s a gas” de T.Rex.
Por cierto, el sonido en esta sala suena como el culo de una vaca. Un volumen atronador, excesivamente alto y totalmente innecesario y con la voz de Mary Huff que no se oía a penas. Pasó otro tanto de lo mismo en la última visita de Diamond Dogs hace un par de meses cuando a penas se distinguía la voz de Sulo por lo que comentan muchos de los presentes.
Y ya que estamos con quejas, me gustaría saber si es tan difícil para el promotor del evento hacer unas entradas donde ponga por lo menos el nombre del artista al cual vamos a ver. 17 euros dan para eso y algo más ¿no?¿O tenemos que pasar por la red Ticktackticket y pagar casi tres euros más para tener una entrada un poco más decente?
Hay peña que todavía le sigue encantando el coleccionismo, joder!!
Al final foto con Mary y Dave Hartman que son encantadores. Una pena que Rick Miller se demorara en demasía y nos quedaremos con las ganas. Todo no se puede.
