La pasada semana le di bastante cancha al primer álbum de
Andy Fraser, el que fue bajista de Free. En un primer momento tenía pensado
dedicar mi atención a su anterior proyecto que protagonizó junto Chris Spedding
llamado Sharks, pero lo dejaré para más adelante pues seguro me aguardará
grandes dosis de good old music con esos dos titanes al frente de un mismo
combo. Por ahora, tocar hablar de este magnífico power-trio que sólo editó dos
trabajos en su corta carrera.
Centrándonos en este primer disco publicado en el año
1975, no puedo decir que me haya llevado ninguna sorpresa en cuanto a su
contenido. Básicamente lo que escuchamos es la sombra muy alargada de Free en
casi todos sus surcos. Incluso la voz de Andy se asemeja bastante a la de Paul
Rodgers. Canciones como “Ain’t gonna worry”, “Love is all around” o “Baby
forever”, podrían perfectamente conformar cualquiera de los álbumes que publicó
la mítica formación británica. Eso sí, no nos engañemos, el nivel es netamente
inferior aunque no por eso hay que desecharlo ya que hay otros temas tan bien
logrados y cargados de feeling como “Keep on loving you” o “Don’t hide your
love away”.