El domingo pasado fue un día de sensaciones opuestas. Por la mañana lucía el sol y todavía estaba flotando con la soberana actuación de Mike Farris de la noche anterior. El día se presentaba de manera perfecta después de pasear por la orilla del mar pero todo se vino un poco a bajo al llegar a casa con la desagradable noticia de la muerte de Solomon Burke. Y la verdad es que el fallecimiento del rey del Rock& Soul me pilló un poco fuera juego. Es cierto que el hombre arrastraba un sobrepeso excesivo pero se le veía girando por medio mundo y lo mejor de todo es que sus últimos trabajos desde “Don’t give up on me” sólo demostraban que este hombre estaba en plena forma. El tipo se permitía el lujo todavía de sacar auténticas maravillas en forma de disco, rodándose de excelentes músicos y también de productores de renombre que sabían perfectamente guiar a este fenómeno.Y una buena prueba de ellos es este sensacional “Nashville”, producido por Buddy Miller y que curiosamente sonó muchísimo este año en casa. Un trabajo muy orientado al country que me enganchó casi de manera enfermiza, sobre todo por el tema “You’re the kind of trouble” que no era quien a sacármelo de la cabeza. El resto casi tenía el mismo efecto y prueba de ello son esas sensacionales “that’s how I got to Memphis”, “’Till I get it right”, o la versión que se casca de todo un tema de Springsteen como “Ain’t got you”, que demuestra que este coloso era capaz de lidiar con cualquier estilo, sin por supuesto perder su sello.
Otro de los grandes alicientes de este trabajo eran las colaboraciones que se le unen en este proyecto como Julie Miller, Emmylou Harris, Patty Griffin, Patty Loveless o Dolly Parton, que ponían su granito de arena para facturar uno de los álbumes de soul/country más gratificantes de los últimos lustros.
Con la maldita noticia, me arrepiento de no haberle visto hace unos años en Oviedo pero ya no hay vuelta atrás y eso que estuve tentado a hacer un viajecito este verano a Valladolid, pero el destino quiso que nunca viese a este grande la música encima de un escenario. Ahora sólo nos quedan sus obras y este “Nashville” como una delicatesen musical para escuchar hasta la eternidad. Gracias por todo Mr. The King of Rock & Soul.
