A la tercera fue la vencida.
Por fin, y digo bien por fin, he podido ver a UFO encima de una tablas. Iba siendo hora porque ya son varias e incontables las visitas que nos dio esta mítica formación británica a lo largo de su dilatada carrera por este país. Dos han sido las ocasiones donde estuve a punto de verles pero por razones personales, que no vienen a cuento comentar en este espacio, tuve que quedarme con las ganas. Esta nueva oportunidad que se me presentó hace unos meses era irrechazable. En cuanto supe las nuevas fechas de esta gira no me lo pensé ni un solo segundo y me agencié un par de tickets. Además, la idea de verlos presentando ese fantástico “Seven Deadly” que se sacaron de la chistera el año pasado, era otro plus a añadir para mover el culo y presentarse el pasado sábado en la Rockstar de Barakaldo.
Pues bien, pasados un par de días ya puedo respirar tranquilo. He saldado una cuenta pendiente que se prolongó demasiado a lo largo del tiempo, ante una banda que simplemente considero una de las mejores de su generación y que siguen estando en un estado de forma envidiable tanto en estudio como en directo. Así que viajamos a Bilbao en una preciosa mañana soleada y posteriormente a Barakaldo para encontrarnos con Phil Mogg y los suyos.

Las ganas y los nervios eran patentes en las horas previas al bolo. Como de costumbre, a chupar cola para situarse en el mejor sitio que no es otro que la primera fila y poder disfrutar de la mejor manera posible la descarga que se nos avecinaba en unas horas. Durante ese tiempo coincidimos con una mega fan americana que venía especialmente desde L.A. para ver a UFO. En su curriculum eran ya ¡86! veces las que veía la banda de Phil Mogg. Sí, sí, ¡86! bolos en su haber. Eso sí es devoción por un grupo y lo demás tonterías. ¡Qué grande es el rock cuando te encuentras ejemplos como los de esta mujer! ¿No os parece?
Después de aguantar a los teloneros 4bitten, que la verdad no me dieron mucho más, UFO hizo acto de presencia a la once en punto de la noche. La larga espera para verlos se hizo realidad y ya con la banda encima del escenario de la Rockstar no pude apartar la mirada a Phil Mogg durante buena parte del concierto. Quizás sorprenda a mucha gente, o tal vez no, si digo que este hombre siempre fue uno de mis cantantes favoritos de la historia. Su voz siempre será una de mis debilidades y tenerlo hace un par de días a apenas un par de metros de distncia fue algo indescriptible. Un recuerdo que quedará para siempre en mi retina.

Centrándonos en el bolo, sobra de decir que Phil Mogg se lleva toda tu atención y es el perfecto maestro de ceremonias. ¡Como para robarle el protagonismo a este elemento! Su voz ya no suena tan poderosa como antaño. La edad y los excesos no perdonan pero el que tuvo retuvo y el carisma no se compra, se tiene y punto. Además, se le vio muy comunicativo, vacilón y bromista durante toda la noche, algo que me chocó un poco ya que siempre tuvo fama de ser muy distante. Su principal escudero, en la persona de Vinnie Moore, ha sido todo un acierto. El tipo se ha adaptado perfectamente a las exigencias de su capo y prueba de ello son los magníficos trabajos que han firmado estos últimos años con UFO. El resto de la banda se muestra firme y en un segundo plano, donde destacan miembros ya consagrados como Andy Parkey y Paul Raymond.
Durante el show, no pudo faltar una buena ración de clásicos que hacen parte de tu vida desde hace un montón de años como “Lights out”, “Mother Mary”, “Only you can rock me”, ”Too hot to handle”, “Let it roll”, “Cherry” o el clímax total vivido en “Love to love”. Por supuesto, la recta final de auténtico infarto protagonizada por “Rock Bottom”, “Doctor doctor” y “Shoot shoot”, son de las que disfrutas como un bellaco cantando esos estribillos tan legendarios puño en alto. A señalar que los temas nuevos se acoplan perfectamente en los set-lists sin bajar la guardia en ningún momento. La prueba de ellos es esa tremenda “Wonderland”, que suena como un cañón y que demuestra que todavía se pueden componer grandes canciones en el siglo XXI.
Primer concierto del año y enorme satisfacción. Una pena que esta banda no sea más valorada y llene pabellones como se merece. Siempre pensé que los que aman el rock y no tienen a UFO en un pedestal deberían quitarles el carnet de “rockerillo” de por vida.
Eternos UFO.