The Del Lords están de vuelta con un disco en toda regla, después de que hayan pasado 23 largos años desde que se editó “Lovers who wander“. Todo un notición que no dejará indiferente a rockers que vivieron a tope la década de los 80’s. Lo que parecía ya imposible, aunque bien es cierto que se sacaron de la manga un EP hace unos años, se ha convertido en realidad la semana pasada con este flamante “Elvis club”, que llevo machacando desde hace pocos días en mi iPod.
Después de tanto tiempo de sequía es gratificante oír un
nuevo disco de esta gente liderada por el ex Dictators, Scott Kempner y muy
bien secundando por Eric “roscoe” Ambell. Los ingredientes siguen siendo los
mismos, es decir, genuino rock’n’roll de toda la vida, ni más ni menos. A estas
alturas, para qué cambiar de fórmula, ¿no? Sería absurdo volver después de
tanto tiempo y llevarse un chasco de dimensiones bíblicas con propuestas y
experimentos nuevos que no conducen a nada cuando se tratan de bandas que
llevan el rock’n’roll tatuados en su corazón.
Pues bien, esta nueva criatura no decepcionará a sus
fieles seguidores. Es temprano aún para valorarlo en su justa medida, pero es
innegable que estoy disfrutando con canciones tan bellamente facturadas como “All
of my life”, la bluesera “You can make a mistake one time”, “Me and the Lord blues”, “Everyday” (con
claro sabor a Tom Petty & The Heartbreakers) o ese pequeño guiño a los
cincuenta en “Damaged”. Además, clausura este nuevo esfuerzo con sumo acierto
una versión del “Southern Pacific” de Neil Young, un tema que siempre adoré del
canadiense y que aquí suena robusto en la voz de Eric Ambell.
Al igual que Tom Keifer, los neoyorkinos The Del Lords
protagonizan otro muy recomendable retorno con un disco fresco, efectivo y
lleno de buenos momentos, que ganará enteros con sus sucesivas escuchas.
