No me he podido resistir, la tentación ha sido muy, muy grande y al final he tenido que escucharlo (gracias una vez más a Il Cavaliere) antes de tenerlo entre mis manos porque cualquiera se queda impasible ante un disco de este calibre, amigos! A veces pienso que algún disco está en mi imaginación o en sueños de lo irreales que pueden ser por su contenido y este “Shout! Live” es uno de ellos. Mucho me tendrán que sorprender los demás trabajos que se vayan a editar a lo largo del año y superar este poderoso directo del gran Farris. Lo llevan muy crudo pero espero por el bien y el gozo de todos que los Crowes o Neil Young y compañía estén como mínimo a la altura.Para entender un poco más este directo, nada mejor que recuperar su trabajo anterior llamado “Salvation in Light”, un álbum de una grandiosidad descomunal lleno de gospel, soul y música de raíces americanas como hacía años que no escuchaba. El amigo Farris de pronto se nos volvió totalmente espiritual, devoto a la religión y propagando el cristianismo a los cuatro vientos. Vio literalmente la luz y está claro que le sentó de maravilla. Nada que objetar, mientras facture uno de los mejores trabajos de la década. Por mi, como si se convierte en cura, lo que me importa es lo que me ofrece y a ese nivel, pocos son capaz de ello.
Sorprendentemente, este año va a sacar este estratosférico directo grabado el 12 de octubre en el Station Inn que saldrá el 14 de abril y es el perfecto regalo para todos aquellos que no pudieron verlo ya que sólo se dedicó a girar poquísimas fechas por Estados Unidos. Acompañado de una extraordinaria banda de músicos llamada Roseland Rhythm Revue y unas coristas de color con unas voces acojonantes de nombre Mc Crazy Sisters, aquí está servido el mejor directo en años con permiso de la gran señora Mavis Staples. El próximo mes de mayo, lo tendremos en el festival Azkena con la misma banda que lo respalda en este disco. Promete ser memorable aunque servidor hubiera preferido verlo en un sitio más adecuado, más íntimo y no en un lugar al aire libre y sin la atmósfera adecuada.
Si por algo, me ha dejado con la boca abierta esta actuación, es por la voz portentosa de Mike que destaca incluso más que en estudio.¡Qué chorro de voz! ¡Qué fuerza! Madre mía, este tío no es humano. Por Dios, que alguien me diga que es de carne y hueso.
Tal vez el único pero sea que sólo se compone de 10 canciones y te sabe tan poco que este directo debería ser doble o triple como en los buenos tiempos. Pero, para qué nos vamos a lamentar con este pedazo de obra, debemos disfrutar de ella con cada nota, con cada segundo…esto es oro!! Sin ir más lejos, escucho ese gospel añejo como es “Will the circle be unbroken” o la versión espeluznante de Nahalia Jackson “Trouble of the World” y me digo que esto es celestial y divino.
Un disco para poner en un altar, arrodillarse escuchándolo y sin me apuráis hasta rezar con él. Amén!!!











