1989…A graveyard of empty bottles…¡cómo pasa el tiempo! Algo más de 20 años desde que se editó este entrañable trabajo a cargo de Tyla y sus “Perros del amor”. Un trabajo al que tengo un especial cariño y, por qué no decirlo, quizás sea mi favorito de la banda inglesa. Curiosamente este mini-LP es totalmente en clave acústica, sin casi rastros de sonidos eléctricos y que fue un relativo éxito en su Inglaterra natal con el mérito de no haber sacado ningún single para promocionarlo. Composiciones crudas, intimistas, oscuras y de marcado tono melancólico es lo que nos encontraremos en este fantástico álbum. Tyla está soberbio y en un estado de gracia absoluto, ya sea con su voz destrozada por el alcohol, textos llenos de poesía y por supuesto en labores compositivas, firmando prácticamente todas las canciones. En lo que a mí respeta temas como “Comfort of the devil”, “Errol Flynn” o sobre todo la escalofriante “Bullet Proof poet” (dedicada a Charles Bukowski), son de lo mejorcito del repertorio de los Dogs en toda su carrera. Por supuesto, la portada dibujada por el propio Tyla es otra maravilla y otro de los alicientes que te llevan inevitablemente a hacerte con este producto. Para acabar, sólo comentar que la edición japonesa, que es la que poseo, viene con un par de temas extra muy recomendables, como son “Dynamite jet saloon” y “Swingin’ the bottle”, y que a buen seguro, hará las delicias de todo buen coleccionista, ya que este EP es bastante difícil de localizar.
Aunque hace bien poco que descubrí este documento en un lugar de descarga bien conocido, este "In session" que grabaron Albert King y Stevie Ray Vaughan en un programa televisivo emitido en Cánada en el año 1983, se me antoja como una compra más que segura. El maestro y el discípulo frente a frente desplegando todo el talento y la genialidad que llevaban dentro, en poco más de 45 minutos de pura magia. Esta cinta, por fin editada en imagen de manera oficial, tiene como aliciente tres canciones extras como son "Texas flood", ""I'm Gonna Move To The Outskirts Of Town" y el clásico "Born on a bad sign". Este DVD se pondrá a la venta el próximo 9 de noviembre y el que tenga una mínima duda sobre el contenido sólo puedo decir ¡¡terrorífico!! Y si todavía no estáis convencidos darle al play para flipar un rato.
ALBERT KING & STEVIE RAY VAUGHAN: "In session" 1. Call It Stormy Monday 2. Old Times 3. Pride And Joy 4. Ask Me No Questions 5. Pep Talk 6. Blues At Sunrise 7. Turn It Over 8. Overall Junction 9. Match Box Blues 10. Who Is Stevie? 11. Don't Lie To Me -------------------- 12. I'm gonna move to the outskirts of town 13. Texas flood 14. Born on a bad sign
El domingo pasado fue un día de sensaciones opuestas. Por la mañana lucía el sol y todavía estaba flotando con la soberana actuación de Mike Farris de la noche anterior. El día se presentaba de manera perfecta después de pasear por la orilla del mar pero todo se vino un poco a bajo al llegar a casa con la desagradable noticia de la muerte de Solomon Burke. Y la verdad es que el fallecimiento del rey del Rock& Soul me pilló un poco fuera juego. Es cierto que el hombre arrastraba un sobrepeso excesivo pero se le veía girando por medio mundo y lo mejor de todo es que sus últimos trabajos desde “Don’t give up on me” sólo demostraban que este hombre estaba en plena forma. El tipo se permitía el lujo todavía de sacar auténticas maravillas en forma de disco, rodándose de excelentes músicos y también de productores de renombre que sabían perfectamente guiar a este fenómeno. Y una buena prueba de ellos es este sensacional “Nashville”, producido por Buddy Miller y que curiosamente sonó muchísimo este año en casa. Un trabajo muy orientado al country que me enganchó casi de manera enfermiza, sobre todo por el tema “You’re the kind of trouble” que no era quien a sacármelo de la cabeza. El resto casi tenía el mismo efecto y prueba de ello son esas sensacionales “that’s how I got to Memphis”, “’Till I get it right”, o la versión que se casca de todo un tema de Springsteen como “Ain’t got you”, que demuestra que este coloso era capaz de lidiar con cualquier estilo, sin por supuesto perder su sello. Otro de los grandes alicientes de este trabajo eran las colaboraciones que se le unen en este proyecto como Julie Miller, Emmylou Harris, Patty Griffin, Patty Loveless o Dolly Parton, que ponían su granito de arena para facturar uno de los álbumes de soul/country más gratificantes de los últimos lustros. Con la maldita noticia, me arrepiento de no haberle visto hace unos años en Oviedo pero ya no hay vuelta atrás y eso que estuve tentado a hacer un viajecito este verano a Valladolid, pero el destino quiso que nunca viese a este grande la música encima de un escenario. Ahora sólo nos quedan sus obras y este “Nashville” como una delicatesen musical para escuchar hasta la eternidad. Gracias por todo Mr. The King of Rock & Soul.
Noche histórica y memorable la vivida el sábado noche en Gijón con Mike Farris & The Roseland Rhythm Revue. No recuerdo algo tan bestial, tan emocionante, tan intenso y lleno de magia como lo que aconteció ayer por estas latitudes. Sin duda, son de esos conciertos que llevas dentro de ti y que recordarás como algo tan sumamente grande para el resto de tus días. Y de veras, creo que no exagero ni un ápice porque sinceramente había que ver las caras de felicidad y satisfacción que tenía la gente al finalizar el bolo. La verdad es que le tenía unas ganas enormes al concierto. Los antecedentes eran inmejorables ya que la única vez que pude ver a este hombre, concretamente en el Azkena 2009, lo recuerdo como uno de los bolos más emotivos que pude presenciar en mi vida. Por si fuera poco, se juntaba que llevaba un par de meses sin ver nada y las ansias de ver una actuación como la de Farris no hizo más que incrementar mis nervios a lo largo de esta semana. Con puntualidad salió a escena Mike Farris a las 9 de la noche en el escenario de la Acapulco, apoyado por su banda que está liderada por las magníficas voces negras que son The McCrary Sisters, que no se cortaron un pelo para estar descalzas durante buena parte de la actuación. El portentoso Farris ya salió a matar desde el primer segundo, pletórico de voz y con un sonido casi impecable, aunque tal vez en momentos puntuales sonaba un tanto alto.
Rápidamente entramos en calor con una reconfortante versión de “Oh Mary don’t you weep” o la más intensa “Can’t no grave hold my body down”, que no hacía más que presagiar lo que se nos avecinaba. Con “Streets of Galillee” llegó el primer momento cumbre de la noche con una mega-jam de cortar la respiración, incluyendo unas estrofas del “Jumpin’ Jack Flash” de los Stones (¡¡¡brutal!!!). No había pasado ni media hora de actuación y este hombre ya se había ganado al personal de manera firme y contundente. Y lo mejor aún estaba por llegar… Otro momento clave se presentó por medio de dos fantásticas interpretaciones góspel que son “Precious Lord take my hand” y “Sit down servant", donde el personal asistió atónito ante la misa que ejerce este pedazo de chorro de voz que posee Farris. Aquello por momentos sonaba a gloria bendita. Un pequeño respiro llega con la novedosa “Power of Love”, un buen tema de soul que hará parte del nuevo disco que saldrá en el 2011. Y a partir de aquí llegamos al punto cumbre de la noche y del cual levitaremos hasta finalizar. Empieza el festival de orgasmos auditivos con una versión escalofriante de “A change in gonna come” de Sam Cooke que me puso la carne de gallina como pocas veces. Sin apena tiempo para recuperarte de semejante demostración de feeling, nos obsequia con otra despampanante recreación de “When the circles be unbroken” que me dejó fulminado ¡qué barbaridad! Pero, por si fuera poco acaba esta demoledora trilogía con el “Troubled of the world” de Mahalia Jackson, una versión espeluznante con un sala en completo silencio y un público en pleno éxtasis.
La recta final con la poderosa “Take me (I’ll take you there”) no fue más que un broche perfecto para hora y tres cuartos de un concierto lleno de energía e intensidad. Llegó el momento de los bises con toda una sorpresa en forma de un recuerdo a sus años con los Screaming Cheetah Wheelies, con nada menos que “Gypsy Lullaby”. Mike solo con su Epiphone roja y desnudando todo su alma ¡indescriptible momento! La celebración final con “I’m gonna get there”, desató una locura dentro del público como nunca había visto por aquí. Todo cristo bailando, cantando, saltando, levantando la mano y correando el estribillo como si de una fiesta mesiánica se tratase. Un final apabullante para un concierto que tardará en olvidarse en muchos, muchos años. Al final del bolo, estuvimos un rato extenso conversando con Mike y su mujer. Ahí estuvimos hablando con ellos sobre Nashville, Elvis, Gov’t Mule, Azkena, la comida española, Allen Woody y un montón de cosas más demostrando en todo momento ser unas personas simples, humildes y agradecidas con el público que les viene a ver. Además cayeron las firmas y fotos para completar una noche inolvidable Gracias por todo y God Bless You, Mr. Farris.
Blue Öyster Cult son sin duda una de las bandas más peculiares e inclasificables del panorama musical. Se me hace muy difícil poder englobarlos en un estilo musical definido. Poseen un sonido único, sin aparentemente sonar a ninguna banda en concreto y siempre siguieron su propio camino a base de facturar excelentes discos en la década de los 70. Un ejemplo es este “Agents of fortune”, editado en el año 1976, que supuso un paso adelante en la carrera de estaba banda formada en Long Island, NY. Este L.P fue el álbum que encumbró a estos tipos y buena parte de ese éxito fue su single “(Don´t fear) The Reaper” que irrumpió en las listas americanas y les ayudó a vender numerosas copias de este trabajo y que supuso un toque más comercial, sin caer en composiciones azucaradas ni mediocridades para las masas. Un tema adictivo que te engancha desde la primera escucha y no te suelta de por vida. Pero, seamos justos “Agents of fortune” no es sólo el single que les dio a conocer a nivel masivo. El álbum tenía también otras joyas que siguen perdurando y la prueba es ese fantástico “These ain’t the summer of love,” del que hace poco hicieron una versión los cafres de American Dog. Otra de mis preferidas es "E.T.I. (Extra Terrestrial Intelligence)" con un riff efectivo que da paso a un estribillo con una melodía irresistible. La colaboración con Patti Smith seguía su curso (ya había colaborado con la banda anteriormente) en "The Revenge of Vera Gemini", donde la cantautora pone su voz. Otra que no deja lugar a dudas por su calidad es “True confessions”, al igual que “Debbie Denise” con sus fantásticos arreglos y armonías vocales. “Agents of fortune”, un disco con claro acento comercial pero sin estar reñido con la calidad musical que todo buen melómano busca. Y si no tenéis suficiente con él, probad con cosas más crudas como “Tyranny & mutation” o “Secret treaties”.
Las novedades discográficas de estas últimas semanas no me están enganchando lo deseado y la verdad es que no hay mucho que destacar si exceptuamos casos concretos como Black Country Communion, Robert Plant o Mavis Staples. No sé, quizás sea cosa mía o simplemente que esto va por rachas. Dentro de la actualidad me gustaría destacar el trabajo de una banda sureña llamada McKenzies Mill, unos tipos de Carolina del Norte que acaban de editar su segundo trabajo llamado como el propio grupo. No es que el disco sea para tirar cohetes y morirse de gusto pero me está alegrando las tardes y llenando el vacío que me dejaron todas esas novedades en que tanto confiaba. Por supuesto, este combo no inventa nada y sigue los parámetros de las grandes bandas sureñas que todos tenemos en mente. Continúan un poco la estela trazada por Blackberry Smoke, Zach Williams & The Reformations o Hogjaw…¡good old southern rock, vamos! Grandes canciones como “Dirty thing”, “Rock it out” o el medio tiempo “It’s all gonna turn”, son un buen reclamo para que les deis una oportunidad y como toda buena banda sureña, cierran el disco con un pequeño himno como “God bless for the southern man”, con un larguísimo solo de guitarra al final de la canción que os invito a que escuchéis en su myspace o en este vídeo dándole un click.
Os comentaba hace unas semanas en mi anterior entrada sobre Brian Setzer, de la publicación de un inminente DVD sobre su actuación completa en el Festival de Jazz de Montreal en Cánada, el pasado 25 de junio de 2010. Si bien su nuevo directo navideño me parece un tanto prescindible, esta cinta sí que me resulta interesante y más aún para los que todavía no hemos tenido la fortuna de ver a este hombre acompañado de su orquesta. El que no se conforma es porque no quiere, je,je. Por lo tanto, estaré al loro cuando el próximo 26 de octubre, este DVD salga a a la luz y me ponga a babear como un niño enfrente de la pantalla al ver a este hombre desplegar todo su glamour, clase, talento y savoir-faire en compañia de su incomparable orquesta. Gretsch on fire, ohhh yeaahh!!!
BRIAN SETZER ORCHESTRA: "It's gonna rock cause that's what I do" 1-This Cat's On a Hot Tin Roof 2-Drive Like Lightning (Crash Like Thunder) 3-'49 Mercury Blues 4-Your True Love 5-The Dirty Boogie 6-(She's) Sexy + 17 7-Honey Man 8-Lonely Avenue 9-Trouble Train 10-Summertime Blues 11-Sixteen Chicks 12-Gene & Eddie 13-Runaway Boys 14-Fishnet Stockings 15-Stray Cat Strut 16-Jump, Jive, An' Wail 17-Rumble in Brighton 18-Rock This Town 19-Brand New Cadillac
Un año después de la ruptura de Humble Pie, su líder Steve Marriott se ponía el mono de trabajo y nos obsequiaba con su primer álbum en solitario llamado simplemente “Marriott”. Sus dos últimas obras con los Pie llamadas “Thunderbox” y “Streets rats” fueron a nivel artístico un pequeño bajón en su carrera. Las exhaustivas giras por América y el alcohol no hicieron más que agravar los problemas en el seno de la banda. Las ventas no acompañaron las expectativas creadas y nuestro querido héroe se encontraba en un momento crucial en su devenir, sin una de sus bandas que le hicieron ser una de las voces más grandes que nos dio el Rock’n’Roll. Para su primer álbum en solitario, Steve Marriott tuvo la brillante idea de apoyarse en dos bandas, una británica con nombres tan ilustres como su ex compañero Greg Ridley y Mickey Finn, que es lo que escuchamos en la cara A del vinilo, y otra compuesta por músicos americanos para la cara B. El resultado fue ciertamente espectacular y sin duda lo pondría como una de sus obras más completas. En este imprescindible trabajo, la poderosa voz de Steve Marriott seguía brillando de forma magistral apoyándose cada vez más en los grandes del soul como Otis Redding o Ray Charles, y por supuesto la música negra copaba aún más protagonismo en estas diez nuevas canciones.
La aguja empieza a crujir con el primer disparo en la diana con nada menos que “East Side struttin’”, potencia y guitarras en primer plano. Seguimos la fiesta con otro pedazo de soul-rock como “Lookin’ for a love”, mucho más dinámica y muy bien apoyada por unas voces negras. Y llegamos ante una de las versiones más grandes que he podido escuchar en vida con el “Help me make it through the day” de Leon Russell, piel de gallina y a quedarse pasmado ante la demostración de feeling y emoción por parte de Marriott. Acaba la cara británica con “Midnight rollin’”, un corte que bien podía haber firmado el tandém Jagger-Richards y “Wam bam thank you ma’am”, co-escrita con Ronnie Lane que es otro pedazo de rock sólido como una roca. Con la primera mitad, este hombre ya había conseguido que tocásemos el cielo pero por suerte aún había más y de qué nivel!! Le damos la vuelta al vinilo y la parte americana se nos presenta contenida y con más groove. Empieza con un corte como “Star in my live”, más asequible que el resto y que se convirtió en único single, destacando el pedal-steel. La funky “Are you lonely for me baby” es otra delicia que da paso a “You don’t know me”, con alta dosis de soul y que es otra carga de emotividad sólo al alcance de los más grandes, con ese pedazo de chorro de voz de Marriott. Pasamos a ritmos funk con “Late night lady”, que no evita que muevas los pies y te pongas a bailar in situ. Como cierre tenemos “Early evening light”, un final más reposado que se apoya en unos arreglos exquisitos. Una pena que después de esta obra sobrenatural, el bueno de Marriott nunca pudiera crear otro disco de este calibre y mantener el nivel artístico en estudio y que a duras penas tuviera que girar por pequeños clubs de mala muerte.
Hace justo un año que te fuiste pero aquí en casa no te hemos olvidado. Vuela Elvis, vuela pájaro libre.
If I leave here tomorrow Would you still remember me For I must be traveling on now 'Cause there's too many places I've got to see
But if I stayed here with you, Things just couldn't be the same 'Cause I'm as free as a bird now And this bird you cannot change
Ohohohohohhhhh And the bird you cannot change And this bird you cannot change Lord knows I can’t change
Bye bye, baby, it's been a sweet love, yeah, yeah Though this feeling I can't change But please don't take it so badly 'Cause Lord knows I'm to blame
But if I stay here with you, Things just couldn't be the same Cause I'm as free as a bird now And this bird you never change
Ohohohohohhhhh And the bird you cannot change And this bird you cannot change Lord knows I can't change Lord help me I can't change Lord I can't change, Won't you fly high, Free Bird, yeah
Los lectores de este espacio han votado y han elegido como mejor álbum de Rory Gallagher a “Tattoo”, un clásico absoluto aparecido en el año 1973, que acaparó el 29 % de los votos. Lo primero, quisiera agradecer a todas las personas que se han molestado en participar en la encuesta. Han sido 560 votos y creo que la iniciativa ha sido todo un éxito, que abre la posibilidad de hacer alguna más en el futuro. Pero de eso ya se hablará más adelante. La verdad, cuando me decidí a proponer esta encuesta, no me esperaba tanta diferencia entre este disco y los demás. Si por algo se caracterizaba el gran Rory era por el buenísimo nivel que mantenía en cada trabajo que publicaba. Creo sinceramente que cualquier obra firmada por él hubiera merecido el mejor de los puestos por su calidad y contenido pero también es cierto que este “Tattoo” es quizás su disco más completo y representativo. De hecho, yo mismo lo voté.
Esta joya no puede dejar indiferente a nadie con composiciones como la irresistible “Tattoo Lady”, maravillas acústicas que asoman en “20:20 vision”, el poderoso rock arrollador “Cradle rock” que te vuela directamente la cabeza, toques jazzys en “They don’t make them like you anymore”, la dura vida en la carretera estando de gira presente en las letras de “Livin’ like a trucker”, su clásico por excelencia que es la intensa y emotiva “A millions miles away”, el sublime homenaje al delta-blues con ese poderoso slide en “Who’s that comin’” y las demás que no hacen más que confirmar la grandeza de este L.P se mire por donde se mire. Cabe señalar en la edición remasterizada dos pequeñas joyas: una versión de Link Wray llamada “Tucson, Arizona”, con aires campestres que hacen relucir la faceta country del irlandés, y “Just a Little bit”, otra avalancha de rock’n’roll que sellaron en forma de jam después de un bolo. En fin, una gozada de cabo a rabo que reafirma la grandeza de un músico irrepetible todavía venerado por sus fans tras 15 años sin su presencia.