Os deseo a todos los que os acercáis a este sitio que paséis una feliz Nochevieja y que el año 2012 sea mucho mejor en todos los aspectos. Mucho amor, paz, salud y Rock'n'Roll.
Y ya que el 2012 nos traerá a Black Sabbath en nuestro país, os dejo un concierto de una hora de duración en el mítico Olympia de Paris de su gira del 70, para que lo visualicéis si os apetece durante este fin de semana.
Triumph en el US Festival del 83 ante 350.000 personas, ¡¡casi nada, compadres!! Cada vez que recurro a las imágenes de tamaño evento se me cae la baba a borbotones. El cartel de aquel día apodado “Heavy Metal Sunday” y celebrado en San Bernandino, California, tiraba de espaldas. Ahí estaban Ozzy Osbourne con su nuevo fichaje Jake E. Lee; Scorpions en lo más salto con su “Blackout”; Mötley Crüe presentando ese impactante “Shout of the devil” poco antes de editarse; Judas Priest inmerso en plena gira del “Screaming for vengeance”; el cabeza de cartel que era ni más ni menos que Van Halen, y en medio de todas esas grandes figuras, tres canadienses, dejando a toda la marea humana que se perdía en el horizonte con la boca abierta, llamados Triumph.
Este inigualable power-trío con el virtuoso Rik Emmett af frente, presentaba por aquel entonces “Never surrender” y estaban sin duda en lo más alto de su carrera, dejando atrás obras de una calidad infinita como son “Rock’n’Roll machine” o “Allied forces”. Sobra decir que su actuación en el US Festival fue uno de los puntos culminantes de aquel histórico acontecimiento. Aquella tarde estos tres musicazos derrocharon fuerza, feeling y poderío, para dejar el pabellón bien alto al resto de participantes. El set-list, que apenas llegaba a la hora, era espectacular con gemas del calibre de “Lay it ton the line” o “Fight the good fight”.
Personalmente del conjunto de su show aquella tarde, siempre me flipó sobremanera esa interpretación que hicieron del “Magic power”, un tema lleno de sentimiento que realmente me transporta a otras latitudes. Viendo una vez más las imágenes me doy cuenta que hoy en día nada es igual. ¿Qué banda de hard-rock actual puede competir con esto, amigos? Me temo que tristemente ninguna. El estribillo de esta canción es toda una declaración de principios y no deja lugar a dudas de la pasión que ponían estos tres fenómenos.
I'm young, I'm wild, and I'm free I've got the magic power of the music in me I'm young, I'm wild, and I'm free I've got the magic power of the music in me
Este nuevo DVD de Ten Years After titulado “Live performance 1975”, que verá la luz el 21 de febrero a través de IMV Blueline, es cuanto menos chapucero y del mal gusto. Me explico. ¿Cómo es posible que se puedan lanzar al mercado un DVD con la portada de una formación distinta a la que vamos a visualizar? Si os fijáis en ella, podréis comprobar que en la foto no aparece Alvin Lee y sí el actual guitarrista Joe Gooch. Increíble, ¿no? Ese pequeño detalle ya me hace desconfiar bastante de la presentación de este producto. Al concierto en sí seguro que merece la pena echarle un ojo y ver una vez más uno de la formaciones más demoledoras de la historia del rock, pero este tipo de fallos hacen que desestime por completo comprar este DVD. Además, esta misma actuación se puede ver al completo en la web de Wolfang’s Vault sin necesidad de pagar nada. El show corresponde a su gira americana del 75 a su paso por el mítico Winterland en San Fransisco. Os dejo el enlace para que le echéis un vistazo. Yo lo haré este fin de semana y me ahorraré esos 20$ que piden por él en Amazon. Ya les vale!
1. Rock N Roll Music To The World 2. Love Like A Man 3. Good Morning Little School Girl 4. Slow Blues In C 5. Bobbit 6. One Of These Days 7. I Can't Keep From Cryin' Sometimes 8. I'm Going Home 9. Sweet Little Sixteen 10. Choo Choo Mama 11. Baby Won't You Let Me Rock N Roll You?
Finalmente no hizo parte de mi lista de los mejores discos del año pero bien lo podía haber hecho porque este “A good country mile”, de Kevin Kinney tiene argumentos suficientes que lo demuestran. No lo puse en mi top 20 porque quizás no lo machaqué tanto como los otros que hacen parte de lo mejor de este 2011. Lo escuché con sumo interés cuando cayó en mis redes pero pronto lo dejé inexplicadamente apartado a un lado. En esta recta final de año, con poca actividad discográfica, lo estoy retomando y disfrutando en su justa medida. Kevn Kinney a estas alturas ya no necesita ningún tipo de presentación entre nosotros. Los que amamos el rock americano de raíces sabemos de que pie cojea. Su banda Drivin’ n’ Cryin’ tiene una serie de trabajos acojonantes. Sin ir más lejos su último “The great american bubble factory“ fue una verdadera maravilla que seguía demostrando el enorme potencial de estos tipos y el excelente estado de forma en el que se encontraban. Ahora, Kevn vuelve a retomar su carrera en solitario después de varios años en el dique seco con un nuevo álbum lleno de grandes temas con claro sabor a Petty o Bob Dylan, por citar un par de ejemplos. En algunos casos las canciones que hacen parte de este recién trabajo han sido rescatadas de algún disco de este hombre ya sea con Drivin’ n’ Cryin’ o su carrera en solitario. Para completar este producto ha añadido tres nuevas piezas como "Challenge“, “Set in Stone”o “In the land (of things that used to be" y un par de covers de Jason Isbell con “Never gonna change”, cuando aún hacía parte de Drive By Truckers, y “Southwestern State” de Seven Mary Three. En definitiva, buen disco del líder de Drivin’ n Cryin’, que aliviará un tanto la espera de esa ansiada gira con su banda que, por lo leído, aterrizará por fin en nuestro país en 2012. Ojalá no pierda la posibilidad de ver un concierto que promete muchísimo.
Por estas fechas llega la hora de desear a todos los lectores de este espacio que paséis una feliz Nochebuena en compañía de los vuestros. Ya que estoy inmerso en plena discografía de Dwight Yoakam, aprovecho este año para dejaos su excelente versión de “Run Rudolph run” de su disco de Navidad llamado “Come on Christmas”. ¡Qué la disfrutéis!
La semana pasada os confeccionaba la lista de los mejores bolos que vi este año y ahora no podía faltar la de los discos que más me gustaron a lo largo de este ejercicio que poco falta para que finalice. Allá vamos, compadres!!
Este año, el que se lleva el premio gordo no es otro que un viejo conocido para muchos de nosotros como es el gran John Hiatt, que nos ha firmado un disco de una grandeza algo admirable después de tener una carrera en sus espaldas de más de 35 años con varios clásicos en su haber. Sin tanta presión y siempre a la sombra de los más grandes del género, Hiatt lo ha vuelto a conseguir ofreciéndonos un disco de una belleza extrema con unas canciones de un nivel como hacía tiempo que no escuchaba. Nunca hará tanto ruido en los medios como otros pero ni falta que hace. Los que le conocemos ya sabemos que este hombre es de fiar, la honestidad está por encima de todo y siempre nos dará lo mejor que tiene dentro. Ahí están gemas como “Don't wanna leave you now”, “Hold on for your love” y sobretodo “Down around my place", que valen ya de por sí la adquisición de este “Dirty Jeans and Mudslide Hymns” y que le sitúa como uno de los discos más completos de su carrera. Ante una soberana obra como ésta,a uno sólo le queda rendirse ante la evidencia y disfrutar como un bellaco. Una maravilla.
El segundo puesto se lo daré al gran Warren Haynes que me sigue sorprendiendo a cada paso que da. Este año se sacó de la manga “Man in motion”, que rebosa de soul por los cuatro costados, lleno de feeling y dejando su sello ya sea con su voz o su sonido de guitarra en cada segundo de esta magnífica obra. Siempre te esperas lo mejor de este hombre, nunca decepciona y es una suerte que en este tiempos tengamos un músico de este calibre ya sea con los Allman, la Mula o este proyecto que ha puesto todo su talento, oficio y sabiduría. La historia lo pondrá en su sitio y será en un puesto muy, muy alto.
Completa el podio Tedeschi Trucks Band, la pareja que por fin han decido unir sus fuerzas y su talento para crear una primera obra llena de grandes momentos y respaldados por un súper-banda. “Revelator” es un disco rico en matices, que gana con el paso del tiempo. Calidad, finura y delicadeza por doquier. Así queda el trío de ases del 2011. A continuación os dejo el resto de la lista:
1- JOHN HIATT: “Dirty Jeans and Mudslide Hymns” 2- WARREN HAYNES: “Man in motion” 3- TEDESCHI TRUCKS BAND: “Revelator” 4- GREGG ALLMAN. “Low country blues” 5- DAVE ALVIN: “Eleven eleven” 6- LESLIE WEST: “Unusual suspect” 7- LUCINDA WILLIAMS: “Blessed” 8- MICHAEL MONROE: “Sensory overdrive” 9- JACKSON TAYLOR & THE SINNERS: “Let the good times roll” 10- SOCIAL DISTORTION: “Had times & Nursery Rhymes” 11- THE BLACK KEYS: “El Camino” 12- TOM WAITS: “Bad as me” 13- CAROLYN WONDERLAND: “Peace meal” 14- LAYLA ZOE: “Sleep little girl” 15- SCOTT H. BIRAM: “Bad ingredients” 16- ZACH WILLIAMS & THE REFORMATIONS: “A southern offering” 17- EILEN JEWELL: “Queen of the minor” 18- BLACK COUNTRY COMMUNION: “II” 19- RIVAL SONS: “Pressure & times” 20- BOB WAYNE & THE OUTLAWS CARNIE: “s/t”
Hace unos días se puso a la venta en el Reuno Unido (en USA tendrán que esperar hasta la próxima semana) esta box-set de The Kinks titulada “Kinks in mono”, que contiene los siete primeros álbumes de la banda, además de incluir tres Ep’s que reúnen varios singles y diverso material de la época, todo con sonido mono, como bien indica el título. Este apetitoso estuche, que también viene acompañado de un libreto de 32 páginas, fue la escusa perfecta para, en mi caso, volver a recuperar todo ese material que llevaba tiempo sin escuchar. Ahí están “The Kinks”, “Face to face”, “Kinda Kinks” o “Kinks kontrevarsy”, desfilando estos días por el reproductor. No es que sea un fan a ultranza de este combo pero es innegable que su aportación a la música a mediados de los sesenta fue fundamental y que su influencia se puede palpar en mucho nombres posteriores a ellos. La efervescente escena de Rhytm & Blues británica en aquellos años hacía estragos en las listas y gran parte de la culpa la tenían los Stones, Animals, Yardbirds y por supuesto los protagonistas de hoy. Con The Kinks me pasa un caso curioso, pues no tengo un disco favorito de ellos, algunos incluso me descolocan un poco. Siempre los vi más como una banda de grandes canciones y perfecta para hacer un recopilatorio y contentar algún amigo con lo mejor de su repertorio. En ese aspecto los hermanos Davies eran infalibles con temazos archiconocidos para cualquier ser viviente, y con un mínimo de conocimiento musical, como “All day and all of the night”, “You really got me”, “Waterloo Sunset”, “You can’t win”,”Till the end of the day”, “Tired of waiting for you”, “Where have all the good times”o “Sunny afternoon”. Aprovecho pues este lanzamiento para compartir con vosotros un tema que siempre me pareció cojonudo como es “Milk cow blues”, que cantó en su día Elvis en su periodo Sun Records y abre de manera sensacional ese “Kinks kontroversy”, y que hace parte de esta box-set.
Cada cierto tiempo suelo echar un vistazo a la promotora europea de conciertos Teenage Head, que suele tener un gusto exquisito a la hora de traer bandas pequeñas pero de enorme calidad a esta orilla del Atlántico. Gracias a ellos, tuvimos hace poco a Zach Williams & The Reformations, Blackberry Smoke, American Dog, Junkyard o Steepwater Band, por citar algunas. Hace unas semanas, me enteré de que Little Caesar es otro de los fichajes que tienen en su cartelera para el próximo año, concretamente en el mes de junio, con varias fechas por la península. Desgraciadamente es muy posible que no pueda asistir a ninguna de las citas programadas, ya que no me cuadran muy bien y además tendremos el Azkena casi coincidiendo con el inicio de la gira. Una pena. La noticia de la gira me ha hecho volver a escuchar su primer EP editado en el año 1989. Un trabajo bastante desconocido, incluso para los que tiene muy presentes sus dos primeros álbumes, “Little Caesar” y “Influence”, que rebosaban grandes temas de hard rock clásico, liderados por una de las mejores voces del género de aquella época en la persona de Ron Young.
En este primer EP, la banda se nos presentaba con cuatro temas inéditos que no dejará indiferente a nadie que haya gozado con sus dos primera obras y tiene como aliciente la producción de Joe Hardy, que para mi gusto, es uno de los tipos más de fiar en el negocio del rock’n’roll. Sobra decir los artistas que han pasado por su mano que son muchos y de gran calidad. Este hombre sabe sacarles el máximo rendimiento a sus clientes y todo con un sonido muy definido. El mejor ejemplo es ese tremedo “In the land of salvation and sin” de Georgia Satellites. Por cierto, este EP está totalmente descatalogado por el sello Metal Blade, es bastante difícil de localizar y tiene unos precios bastante abusivos en portales como Amazon o Ebay. Si os interesa, os recomiendo la versión Ebay de Alemania, pues es allí donde lo compré a un precio mucho más asequible, aunque no suele aparecer muy a menudo.
17/6/2012 Elda - Texola 19/6/2012 Granada - Planta Baja 20/6/2012 Cadiz - Supersonic 21/6/2012 Estepona - Louie Louie Club 22/6/2012 Madrid - El Sol 23/6/2012 Valencia - Durango 24/6/2012 Barcelona - Apolo 2
El domingo pasado, a raíz de la entrada sobre The London Beatles Store, un tal Elluterio me dejo el siguiente comentario:
“Otro dato importante....justo en la acera de enfrente está una pequeña y petada tienda de camisetas "It's only rock and roll", en la que me tire casi una hora viendo TODAS las camisetas y decidiendo cuales me pillaba. Merece la pena por la variedad, incluso están ordenadas alfabéticamente. Un saludo.... esperando + entradas londinenses”.
En efecto, la tienda It’s only Rock’n’Roll es otro lugar de obligatoria presencia para los que amamos la música y el rock’n’Roll muy en particular. Como muy bien indica Elluterio, se encuentra justo enfrente de la tienda exclusiva sobre The Beatles y en ella encontraréis una gran variedad de camisetas de nuestras bandas favoritas, es decir AC/DC, Kiss, Thin Lizzy, Black Sabbath, Stones, Pink Floyd, Deep Purple, The Who…vamos, los grandes del negocio y todas con un diseño muy chulo y con todas las tallas en stock.
Pero It’s only Rock’n’Roll no solo vive de camisetas, también encontraréis todo tipo de memorabilia, destacando discos de oro y platino de Led Zep, Jimi Hendrix, Sex Pistols o Stones y merchandising que va desde tazas, bolsos, postales, cazadoras, pins, paraguas y un largo etcétera que os invito a descubrir si vais algún día a la capital británica. Anotad la dirección para una futura visita: 230 Baker Street O aquí tenéis su interesante web donde también podéis hacer un pedido de lo que tiene en esta pequeña tienda:
Diciembre es un buen mes para escuchar la música del Rey. Sus discos de Navidad o de góspel son buenos ejemplos para llevar con mejor humor todo lo que rodea estas fechas. No os voy a agobiar por ahora con esos ejemplos obvios y me voy a decantar por su penúltimo álbum como fue “From Elvis Presley Boulevard, Memphis, Tennessee”, que también sirve para afrontar la última recta del año con mejor cara, aunque hay que reconocer que el material aquí presente no es el más vitamínico y positivo que uno se puede echar a los oídos. Los detractores de Elvis, que siguen pensando que sus últimos años fueron horrendos, pueden tragar sus palabras porque lo que tenemos aquí es una colección de canciones que tiran de espaldas. Es cierto que el final de Elvis ya estaba a la vuelta de la esquina, su salud flaqueaba por todos los sitios, las depresiones eran más profundas, el consumo de pastillas iba incrementándose sin descanso y la cabeza cada vez se le iba más, pero por el otro lado de la balanza, el Rey seguía ofreciendo lo mejor de sí mismo a sus fans y sacaba todo lo que tenía dentro para regalarnos interpretaciones de una grandeza enorme.
Para facturar este disco, Elvis se encerró en su propia mansión de Graceland y grabó en la famosa Jungle Room prácticamente todos los temas en vivo en compañía de músicos que le acompañaron desde hace años en la TCB Band como Jerry Scheff, James Burton, John Wilkinson, Ronnie Tutt, sin olvidar la magnífica voz de J.D Summer que le arropaba de manera perfecta en la mayoría de los temas. Durante estas sesiones que duraron pocos días en el mes de febrero del 76, Elvis nos obsequió con delicatessens del calibre de “Hurt”, “Blues eyes crying in the rain” o “Bitter they are, harder they fall”, auténticas joyas que no hacen más erizarte el vello y donde los sentimientos están a flor de piel con cada segundo de escucha. “I’ll never fall in love”o “Solitaire” son de una tristeza tan acentuada que sólo un ser tan atormentado como Elvis podía cantarlas con tanta pasión. Completan esta maravilla, otras preciosidades como “Never again”, “The last farewell”, la más movida “For the heart” o ese himno que muchos de los grandes han incluido en su carrera como es “Danny Boy”, con una vez más un trabajo vocal por parte de Elvis de matricula de honor. Un disco estremecedor y escalofriante que demostraba que Elvis seguía cantado como nadie, a pesar de todos los contratiempos que sufría.