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domingo, 22 de abril de 2012

THE BAND: "The Last Waltz" (1978)


La muerte de Levon Helm el pasado jueves nos ha dejado a todos una inmensa sensación de tristeza y vacío por la pérdida irreparable de uno de los músicos más carismáticos y queridos de la música americana, gracias a su aportación a una banda tan legendaria como The Band, que ha influenciado a miles de músicos que intentaron hacerse un hueco en la industria.

Creo no equivocarme si digo que muchos de nosotros nos hemos sentido en la obligación de desempolvar este fin de semana algún disco de su discografía para recordar su figura a través de su música, ya sea con su carrera en solitario (geniales sus dos últimos plásticos “Dirt farmer” y “Elecrtic dirt”) o simplemente recurriendo a lo más obvio, como fue su contribución a una de las formaciones míticas del rock como The Band.

En mi caso, tiré por lo más fácil como fue “The Last Waltz”, el directo que repasaba el último concierto ofrecido por The Band en el mítico Winterland Ballroom de San Fransisco, en el año 1976. Como os podéis imaginar fue un gustazo pasarme ese par de horas del sábado echado en el sofá del salón al lado de mi tocadiscos, pinchando este triple vinilo repleto de grandes momentos y que lo convierte en uno de los live más especiales de aquella época.


No me voy a poner a analizar canción por canción de tan abrumante artefacto porque eso podría llevar un post kilométrico y no estoy muy por la labor de hacerlo. Prefiero simplemente quedarme con las sensaciones que me aporta. Sobra casi comentar la riqueza musical presente en estos surcos porque es sencillamente de escándalo, casi de otro planeta. Además, sólo hace falta fijarse en el elenco de artistas que se dan cita en esta grabación, para que sea un motivo suficiente para tenerlo en tus estanterías. Tal día como hoy sólo me apetece recordar los temas donde Levon ponía su inconfundible voz al servicio de la canción en gemas del calibre de “Up on a cripple creek”, “Life is a carnaval”, “Ophelia”, “The weight” (con la ayuda de Mavis Staples) o “The night they drove Old Dixie down. Joyas que valdrían discografías enteras de otras bandas y que nunca te cansas de escuchar de tanto en tanto. Temas eternos llenos de sentimiento, que llevan el sello de Levon de por vida y que ayer sonaron más fuertes que nunca en el plato de mi torre musical.

Como bien reza en la primera página del libreto de este vinilo, “The Last Waltz”, no es el concierto final de una banda. Este directo es una celebración, una fiesta, un homenaje a una de las bandas esenciales de la historia y por consiguiente también lo es hoy para recordar la memoria de un músico irrepetible que se nos fue para siempre.

Gracias por todo lo que nos has ofrecido y God Bless You, Mr. Levon Helm.

17 comentarios:

gabi dijo...

Pues si una auténtica pena. la edad y la vida no perdona y es un palo perder a esta gente que nos enseñó a disfrutar con la música. Creo que te ha pasado como a todos que hemos ido directamente a este disco, aunque oí que se mosqueó mucho en este concierto por el protagonimo de Robbie Robertson, pero es un gran homenaje de todas maneras.

Gonzalo Aróstegui Lasarte dijo...

Se van muchas cosas con el adiós de Helm. Para mí los dos primeros discos de The Band son tan buenos como lo mejor de los Beatles, los Stones o el propio Dylan.

Saludos.

Freaky Boy Hood dijo...

Creo que este es uno de los primeros discos en los que escuché a Dylan... Impresionante.

Un abrazo.

Fran capa dijo...

Recuerdo que fuera aver la pelicula porque salia Dylan, Clapton, Neil Young, un no sabia quien era Scorsese y poco sabia de The Band.
El set que hace Dylan es magistral.
Yo tenia los 3 discos y hoy gracias a tu comentario los busque, y que curioso, solo encontre los vinilos en su sobre, me faltan las caratulas (es igual).
Esta semana que suene LaBanda en memoria de Levon.
En mi plato esta puesto.

Javier dijo...

Aun recuerdo el primer contacto con The Band, fue precisamente con este gran film de Scorcese. La pelicula en cuestion aguanto tan solo una semana en la cartelera de mi ciudad, en la Zaragoza de aquel lejano 1977. Aquella tarde fuimos mis dos hermanos y yo (tan solo tenia 13 años) al ya desaparecido Teatro Fleta, estariamos no mas de 20 personas en la sala, pero no importo, estoy seguro que todos salimos con la misma cara de satisfaccion.
A los pocos dias me compre las caja con las 3 cassetes y no pararon de sonar en mi Sanyo durante un monton de dias.

Ride in peace Levon.

ROCKLAND dijo...

Gabi: lamentablemente nos tendremos que ir acostumbrando. Nuestros héroes se están haciendo mayores y en algún caso los malos hábitos pasarán inevitablemente factura. Lo que comentas sobre el excesivo protagonismo de Robertson en la peli es cierto. Ten en cuenta que Robbie Robesrtson y Scorcese eran amigos y tenían proyectos comunes.

Gonzalo: se va un trocito de la grandeza del rock de aquellos años. Un tipo que desprendía carisma por doquier y admirado por todos sus compañeros de profesión. Además, parecía un tipo muy afable y humilde. Se va una referencia que nunca podrá suplirse. Una pena pero la vida es así. Hay que aceptarlo con resignación.

Freaky: buf, no recuerdo cuando fue la primera vez que escuché a Dylan pero es igual, aquí obviamente brilla con luz propia al lado de The Band en esta grabación histórica.

Fran: el elenco de artistas que participan en este tributo es ¡apabullante! Ahí están Van Morrison, ¡Neil Young!, Eric Clapton, Muddy Waters, Paul Butterfield, Neil Diamond…¡casi nada, amigo! Por supuesto, la cara con Bob Dylan es magistral. La canción “I shall be released”, quizás sea el punto álgido con su presencia.

Javier: joder, te puedes sentir privilegiado por haber asistido a tal magno evento en una sala de cien en el ¡77! Yo era demasiado crío para entender algo sobre rock’n’roll. Con seis años ya te puedes hace una idea de mis conocimientos, je,je. No me extraña que salieras flotando de aquella experiencia. Ver a The Band y todos esos invitados en una pantalla grande tiene que ser flipante. Por cierto, qué tiempos aquellos con los casetes y el Sanyo a cuestas, ja,ja,ja.



Saludos.

RAFA dijo...

que lastima !! yo tambien tengo este disco en vinilo, uno de los primeros que compre en mi vida, con los de CCR.. una maravilla !! lo bueno es que os ha dejado un legado inmejorable de por vida. un abrazo,

Salvador Sánchez Casas dijo...

Una lástima que Levon no haya sido capaz de vencer al cáncer.
El Último Vals es uno de los mejores dvd's de mi videoteca, al que recurro muchas veces.
Sus dos últimos discos en solitario, especialmente el último, han sido de lo mejor que hemos escuchado últimamente.
Se nos ha ido uno de los grandes, envuelto en su aureola de anonimato.

Aurelio Pérez dijo...

Hay quien, como quien escribe, volvió a ver la pelicula además de escuchar el álbum.

Saludos.

manel dijo...

Yo suelo ver el film por lo menos dos o tres veces cada año. Y estos días han sido como un ejercicio de adiós a Levon. Todo hemos hecho lo mismo que tú. Y con todo merecimiento. Saludos!!!!

TSI-NA-PAH dijo...

A mi todos los discos de The Band me gustan , hasta los últimos ya sin Robbie!The Last Waltz es un clásico que visiono ya desde hace mas de 20 años.Curiosamente al estar fuera de casa aun no me he pegado mi atracón de musica por Levon , pero a mi regreso caerá el Box Set y cada disco suyo, tanto con The Band como sin ellos.
Un abrazo

Mr. Thunderstruck dijo...

Asi es, en mi caso recurrí a varios vinilos y como colofón este gran documental...que es una auténtica joya. No pinche este disco pero si que recurrí al buen álbum de fotos que incluye en su interior. Una pérdida tremenda. Saludos!!!

ROCKLAND dijo...

Rafa. Por supuesto, su legado siempre estará presente para los buenos amantes del rock americano como nosotros. El vacío que deja este hombre es enorme.

Salvador: tienes razón en señalar a esos “Dirt farmer” y “Electric dirt”, como un par de álbumes de rock tradicional de una categoría superior. Por cierto, nuestro buen amigo Springsteen ya podía sacarse de la manga un disco de raíces como esos y dejarse del folk pachanga como el que nos ha obsequiado con “Wrecking ball”. En los discos de Helm se nota que todo está hecho con el corazón y sale directamente de las entrañas, todo lo contrario con el Bruce actual.

Aurelio: con la película no recurrí pero tal vez este próximo finde le doy un repaso.

Manel: ya me imagino que todos hemos vuelto a recuperar parte de su discografía. Es el mejor homenaje que le podemos hacer sus seguidores.

Tsi: me he acordado mucho de ti, amigo. Sé que Helm es uno de tus favoritos y ahora podrás lucir más que nunca y con orgullo tu camiseta con su imagen.

Mr. Thunderstruck: muy buen libreto, si señor. De hecho, he puesto una foto con este texto que representa muy bien lo que significa esta obra magna.



Saludos.

Addison de Witt dijo...

Yo este fin de semana he tirado por "The Band", "Stage Fright" y "Ramble at the Ryman", pero cualquier día de estos cae The last waltz, una catedral musical con protagonismo propio de Levon.
Saludos.

ROCKLAND dijo...

Addison: excelente menú, si señor! Cualquier disco de The Band con la formación clásica es para disfrutar de lo lindo. Banda irrepetible.

Saludos!

Salvador Sánchez Casas dijo...

El Bruce actual no es ni la sombra de lo que era.
Es infumable leer ciertas críticas musicales donde ponen el último ¿trabajo? por las nubes, cuando es un truño en toda regla.
En esta gira pasaré de verle porque sus directos tampoco son lo que eran.
El nuevo productor es igual de malo que el anterior, y como está obsesionado en salir de gira con nuevo disco, pues ya sabemos lo que hay cuando se ordeña la vaca que está seca....

ROCKLAND dijo...

Salvador: amén, hermano! No se puede decir las cosas más claras. El Bruce actual está a años luz con lo ofrecido en el pasado. No hay punto de comparación. Parece otro personaje con un discurso poco creíble y una serie de trabajos pobres y carentes de riqueza musical. En directo sigue siendo un monstruo pero indudablemente mucha de la magia que le rodeaba se esfumó para siempre. En fin, a estas alturas será difícil ver un giro de 360ª en su andadura musical. Una pena.

Saludos!